Ingrediente

Seguro cuando piensas en la CDMX no se te ocurre en un principio que aquí también se siembra y se cosecha. Y este octubre podrás conocer parte de esa producción en Ingrediente, un nuevo encuentro dedicado a los productos y sabores locales. La primera edición se realizará 15, 16 y 17 de octubre en el Complejo Cultural Los Pinos y reunirá a 140 productoras y productores del Suelo de Conservación de la CDMX. Durante tres días podrás conocer alimentos y productos hechos en la propia capital, conocer a las personas detrás de ellos y comprarlos directamente a sus productores. De la tierra de CDMX hasta Los Pinos Ver esta publicación en Instagram Además de la exhibición y venta directa, el proyecto busca generar vínculos entre productores, consumidores, restaurantes, empresas y otros actores de la cadena alimentaria. Así que la visita también será una oportunidad para descubrir de dónde vienen algunos productos que consumimos y acercarse a los conocimientos y prácticas agrícolas que permanecen vivos en las comunidades rurales de CDMX. ¿Por qué se siguen cultivando alimentos en CDMX? Buena parte de esta actividad sucede en el Suelo de Conservación, un territorio fundamental para la ciudad no solo por su producción agrícola. Estas zonas también favorecen la recarga de los mantos acuíferos, ayudan a regular el clima y albergan biodiversidad. Además, familias y comunidades mantienen aquí técnicas, conocimientos y prácticas agrícolas que forman parte del patrimonio natural y cultural de la capital. Ingrediente busca poner esa labor frente al público y facilitar el contacto directo con quienes producen. Durante tres días, Los Pinos funcionará como escaparate para conocer una cara de CDMX que muchas veces queda fuera del paisaje cotidiano: la de una ciudad donde todavía hay tierra que se trabaja, alimentos que se cosechan y comunidades que mantienen viva su producción local. Fecha: 15, 16 y 17 de octubre de 2026 Lugar: Complejo Cultural Los Pinos Costo: Entrada libre Botánica de lo Oculto: habrá recorridos sobre plantas sagradas y rituales en este jardín de la UNAM